
España se encuentra en un escenario de riesgo elevado por gripe aviar (influenza aviar de alta patogenicidad, principalmente subtipo H5N1), en línea con lo que está ocurriendo en el resto de Europa. Desde el 1 de julio hasta el 5 de noviembre de 2025 se han notificado en la UE numerosos focos en aves de corral y casos en aves silvestres, lo que indica una fuerte circulación del virus en aves migratorias. En España, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado varios focos en explotaciones avícolas en lo que va de temporada, además de casos en aves silvestres y cautivas. Una parte importante de estos focos se concentra en comunidades con alta densidad de explotaciones, entre ellas Castilla y León.
Ante esta situación, el Gobierno ha decidido endurecer las medidas de prevención. Mediante una orden reciente del MAPA se ha establecido el confinamiento obligatorio de todas las explotaciones de aves de corral criadas al aire libre, tanto comerciales como de autoconsumo y ecológicas, en todo el territorio nacional. Hasta ahora, estas restricciones se aplicaban solo en municipios de especial riesgo, pero la expansión de focos en Europa, la llegada de aves migratorias a humedales españoles y la bajada de temperaturas han llevado a extender la medida a toda España para evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres.
Castilla y León se ha situado como una de las zonas más afectadas, con varios focos en explotaciones de gallinas ponedoras y pollos, especialmente en la provincia de Valladolid. Aunque en las últimas semanas no se han notificado nuevos focos en aves de corral, las autoridades insisten en mantener la máxima vigilancia ante la elevada migración de aves silvestres y la posible persistencia del virus en el medio ambiente. Siguen activas las zonas de protección y vigilancia alrededor de las explotaciones afectadas, con restricciones de movimientos de aves, control de vehículos y refuerzo de las medidas de bioseguridad.
En cuanto a la salud pública y el consumo, las autoridades sanitarias subrayan que el riesgo para la población general sigue siendo muy bajo. La gripe aviar afecta principalmente a las aves y no se transmite de forma sostenida entre personas. Además, no hay evidencia de contagio por consumo de carne de ave o huevos, siempre que procedan de canales legales y se cocinen correctamente, ya que el virus se inactiva con el calor. Para veterinarios y ganaderos, la prioridad es extremar la bioseguridad: control de entradas a la explotación, cambio de calzado y ropa, desinfección de vehículos y equipos, protección frente a aves silvestres y comunicación inmediata de cualquier sospecha de mortalidad anormal o signos respiratorios en las aves.
Desde Leonvet se recomienda seguir de forma estricta las instrucciones del MAPA y de la Junta de Castilla y León, revisar los planes de bioseguridad de cada explotación y mantener un contacto fluido con el veterinario responsable de la granja. La información oficial actualizada sobre gripe aviar está disponible en los canales habituales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se publican las notas de situación epidemiológica y las medidas vigentes en cada momento.

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