
La Unión Europea ha dado un paso relevante para reforzar la protección de los animales de compañía con una nueva normativa orientada a mejorar el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos. La medida busca establecer, por primera vez, normas mínimas comunes en toda la UE para animales mantenidos por criadores, establecimientos de venta y refugios, con el objetivo de reducir prácticas irregulares, mejorar la protección del consumidor y combatir el comercio ilegal de mascotas.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la identificación mediante microchip y el registro en bases de datos nacionales interoperables, una herramienta clave para poder seguir el origen y los cambios de titularidad de los animales. Esta trazabilidad pretende dificultar la venta fraudulenta, especialmente en el entorno online, donde el comercio de perros y gatos ha crecido notablemente en los últimos años. El Parlamento Europeo ya había señalado que las normas actuales no eran suficientes para prevenir este tipo de tráfico ilegal.
La normativa también introduce medidas para garantizar mejores condiciones de cría, alojamiento, cuidado y manejo. Entre los aspectos destacados se incluyen restricciones frente a prácticas de cría perjudiciales, controles sobre establecimientos y refugios, y una mayor vigilancia de las importaciones procedentes de terceros países. El objetivo es que los animales comercializados o entregados dentro de la Unión Europea cumplan unos estándares mínimos homogéneos, evitando diferencias importantes entre países.
El contexto social también explica este avance. En la Unión Europea hay más de 72 millones de perros y 83 millones de gatos, y el mercado anual asociado a estos animales se estima en torno a 1.300 millones de euros. Además, según los datos citados por las instituciones europeas, el 74 % de los ciudadanos europeos considera que debe reforzarse la protección del bienestar de los animales de compañía, lo que evidencia una demanda social creciente de mayor control, responsabilidad y transparencia.
Para el sector veterinario, esta evolución normativa refuerza el papel de los profesionales como garantes de la salud, identificación, trazabilidad y bienestar animal. Aunque la aplicación completa de la regulación está prevista de forma progresiva tras su publicación oficial, la dirección es clara: Europa avanza hacia un modelo más controlado, responsable y homogéneo en la tenencia, cría y comercialización de perros y gatos. Para clínicas, criadores, refugios y propietarios, será fundamental mantenerse informados y adaptar sus procedimientos a los nuevos requisitos europeos.

Distribuidor mayorista de productos zoosanitarios.
